Buenas Nuevas

“Ilustre TEÓFILO… te escribe LUCAS”

p12tonyAl encuentro de  la palabra… según San Lucas para la Lectio Divina
“Ilustre TEÓFILO… te escribe LUCAS” (Lc 1,1-4; 4,14-21 – 3º Domingo del Tiempo Ordinario)
P. Tony Salinas Avery
asalinasavery@gmail.com
A lo largo del itinerario del Año Litúrgico, vamos acompañando al Señor Jesús y, con este acompañarlo descubrimos su irrupción explícita en la historia de nuestro mundo. Cada uno fue descubriendo algo que le tocó de manera directa su inteligencia y sus sentimientos. Me refiero sobre todo a los evangelistas, que escribieron en la forma que el propio Jesús cautivó sus vidas. Hoy iniciamos la lectura continúa del Evangelio según san Lucas, que nos acompaña en este ciclo “C”. Para Lucas esta irrupción explícita de Jesús se manifiesta en un triple momento: “Ante vosotros está el que esperabais”, “Convertíos” y “Seguidme”. Este es el resumen podríamos decir de todo el Evangelio de Lucas.
Les ruego queridos lectores tomar nota de quien es este escritor sagrado, para que podamos comprender mejor su texto a lo largo de este año litúrgico que hemos iniciado y que coincide con el Año Jubilar de la Misericordia.
Lucas es un médico que, después de la ascensión de Jesús, Pablo tomó consigo como compañero de viaje. Él escribió en nombre propio según su punto de vista, porque no conoció personalmente al Señor “en la carne”. Lucas es el tercer evangelista, su obra la escribió alrededor de los años 80 al 90 de nuestra era cristiana. Este autor según la tradición fue médico de profesión, discípulo de Pablo (Col 4,10-12; 1Tm 4,11), misionero como él en el mundo pagano, como lo afirma la segunda obra de Lucas, los Hechos de los Apóstoles, escritor original (su griego es el mejor de todo el Nuevo Testamento), testigo indirecto. Su obra es producto como él mismo confiesa en el prólogo que hoy hemos leído, de: “investigaciones cuidadosas de todo desde los orígenes para una narración ordenada”.
El ministerio de Jesús se desarrolla en tres grandes escenarios, Galilea, el camino hacia Jerusalén y Jerusalén, donde muere, resucita, crea y envía testigos a la misión y es subido al cielo. El siguiente mini vocabulario de seis palabras que a continuación les ofrezco nos sirve de perfil para estudiar y meditar toda la obra: la primera es, naturalmente Jesucristo. Lucas nos lo presenta como “amigo de los publicanos y de los pecadores” (15,2), como profeta que tiene la última y perfecta palabra de Dios, como el pobre que no tiene una almohada en donde reclinar la cabeza (9,58). La segunda palabra preferida por Lucas es la misericordia. Expresada en las parábolas y los discursos de Jesús (6,36; 6,17-49; 15). El tercer vocablo es la alegría. Lucas usa cinco verbos distintos para expresar la alegría en 27 pasajes de su Evangelio. Luego viene el término pobreza. Es un Evangelio realmente preocupado por los tema de tipo social: “Bienaventurados los pobres”; “los pobres son evangelizados” (4,18); parábolas como el pobre Lázaro y rico, la viuda pobre, etc. La quinta palabra es gustada por Lucas es la oración. Jesús no hace nada sino toma antes,  tiempo para estar en oración (3,21; 6,12; 9,19; 11,1). Y, el sexto y último término que podemos incluir en esta síntesis de temas es la renuncia. Para seguir a Jesús hay que hacer una elección radical y hay que curarse de la enfermedad de la nostalgia.
La narración consta aproximadamente de 19,404 palabras, que forman 146 unidades narrativas. Es así la obra más extensa de todo el Nuevo Testamento y consiguientemente el más largo de los cuatro evangelios.

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