Editorial

Editorial del Domingo 13 de Diciembre de 2015

p4editorialLa gangrena de un pueblo
La frase corresponde al Papa Francisco al referirse al fenómeno tan extendido de la  corrupción. Fue pronunciada en su reciente viaje a América Latina. La frase textual es muy descriptiva: “la corrupción es una polilla, la gangrena de un pueblo” señalando así el efecto destructivo de la corrupción sobre toda la sociedad.
De hecho, la corrupción es una actividad que obstruye el desarrollo sano de la economía de la nación. Es  generadora de pobreza y exclusión. Conduce siempre al aniquilamiento de la institucionalidad democrática de la nación. Obstaculiza la existencia vital del Estado de Derecho. Es en realidad una verdadera gangrena que pudre la moralidad pública y corroe la integridad ética de las personas.
No obstante, a partir del fundamento materialista y laicista que se quiere hacer prevalecer en la cultura post modernista, la primacía en el corazón de muchas personas, es acumular la riqueza, sin importar los medios que se utilicen para lograr tal fin.
De manera que se puede afirmar que la corrupción, es un fenómeno de la cultura actual, y que está presente en todas las sociedades, a lo largo y ancho de cada uno de los continentes.
Y por ello, no mejora la calidad de vida de la mayoría de la población, ni se logra erradicar la pobreza. El afán del dinero de unos cuantos, se opone a la búsqueda del Bien Común y al respeto y promoción de los derechos humanos.
En la mayoría de los países de América Latina, no se logra apreciar una mejoría sensible en las condiciones en que vive la población. Es cierto que, en algunos países se han formulado  muchos programas sociales, con apoyo financiero internacional, pero sin estar sustentados en políticas públicas bien estructuradas. Por lo tanto, sus resultados han sido negativos, y siempre persisten los grupos en estado de pobreza extrema y exclusión. Efectos elocuentes del populismo.
Transparencia Internacional, publica periódicamente un ranking global del estado de la corrupción, a nivel mundial, en el que están incluidas todas las naciones del mundo. En opinión de TI, la corrupción ha permanecido estancada en América Latina.
En los actuales momentos, en El Salvador, Guatemala y Honduras, se juzga a expresidentes de la república. Pero también se está juzgando por corrupción a muchos ex funcionarios de instituciones públicas y privadas: por narcotráfico, lavado de activos y peculado.
Pero el caso que ilustra con mayor detalle, la extensión y la hondura de las conductas corruptas en personas educadas, con prestigio profesional y con una posición social y económica bien cimentada en sus respectivos países, es el caso de la FIFA.
La FIFA (Federación Internacional de Fútbol Asociada) es el organismo rector del fútbol a nivel mundial. Por la presencia en su seno de las federaciones nacionalesde todos los países, la Fifa constituye la empresa más grande que existe,a nivel mundial.
Su evento cumbre es el campeonato mundial de fútbol que se juega cada cuatro años, en una sede escogida de antemano y en el cual participan las selecciones nacionales de los países que han triunfado, en competencias eliminatorias para asistir al evento.
La Fiscal General de los Estados Unidos ha abierto un proceso en el que están incluidos, la mayoría de dirigentes de Federaciones Nacionales, de América Latina, inclusive los principales dirigentes del organismo rector del Fútbol hondureño.
Son millones de dólares los que se distribuyeron en el seno de la Fifa, por concepto de coimas por la asignación de sedes del campeonato mundial, y por la venta de los derechos de transmisión de los partidos eliminatorios y la competencia oficial. Hasta las más altas autoridades de la Fifa, están involucradas en estos actos de corrupción manifiesta.
En la actualidad, lo importante es que, en todos los países, la ciudadanía está alerta acerca de la posible existencia de las conductas corruptas de quienes dirigen los organismos sociales, políticos y económicos; públicos y privados; que están actuando en el ámbito nacional. Y están conscientes que los resultados finales afectan negativamente al pueblo, especialmente a los sectores de la periferia.
La corrupción es un mal que tiene que ser castigado, erradicado y curado, ya que tolerarlo  significa condenar a una muerte segura, a miles de inocentes.
El Señor Jesús indicó con claridad: “No podéis servir a dos señores…..no se puede servir a Dios y al dinero”.

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