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Parroquia Inmaculada Concepción, cimiento de fe en Comayagüela

Este templo alberga una vasta historia que vive en el corazón no sólo de los comayagüelas,  sino de la Iglesia hondureña en general.
Este templo alberga una vasta historia que vive en el corazón no sólo de los comayagüelas, sino de la Iglesia hondureña en general.

“Su historia esconde grandes detalles que enaltecen  el fervor de la zona y ha sido lumbrera espiritual para los que allí han servido y otros que atesoran sus primeros pasos  en la vida de fe”.
Suyapa Banegas
sbanegas@unicah.edu
Fotos: archivo/Eddy Romero
El ir y de venir de automóviles; el ruido que producen sus motores y sus claxon,   el griterío de los vendedores anunciando sus productos, personas que mendigan en la calle, así como una vasta gama de sitios históricos rodean  el antañon templo de la parroquia Inmaculada Concepción de Comayagüela, mismo que emerge como una luz que destella  esperanza para una ciudad estigmatizada que vive en la carestía y sufre los embates de la violencia.
La construcción de este templo comienza por iniciativa de los vecinos y de los presbíteros José Valle coadjutor y Juan Francisco Márquez,  párroco de la Iglesia de San Miguel de Tegucigalpa. Ellos inician la edificación del templo el 28 de noviembre de 1788, que concluye ocho años después en 1796.
El primer retablo se construyó  en el año de 1828, una obra de don Miguel Valladares.

GRAN ACONTECIMIENTO
En 1893 el templo es erigido como parroquia. Monseñor Manuel Francisco Vélez, Obispo de Comayagua,  emitió el decreto diocesano no. 24 del 30 de octubre de 1893 bajo registro no. 1273, declarando canónicamente erigida como parroquia  a la Iglesia de Comayagüela y al mismo tiempo, declaró como patrona y titular de esta, a la Inmaculada Concepción de la Santísima Virgen María, siendo nombrado cura párroco interino al sacerdote Blas Escobar,  que se  desempeñaba en aquella época en el curato de ojojona.
El 28 de noviembre de 1893 fue nombrado cura párroco en propiedad el honorable presbítero hondureño,  nativo de Comayagüela, José Trinidad Maradiaga, quien tomo posesión el 22 de diciembre de 1893.

HERMOSA IMAGEN
Don Rafael Villafranca, por su fervorosa devoción y amor a la Virgen María bajo la advocación de la Inmaculada Concepción, donó la imagen de la patrona en el año de 1875.
El 7 de diciembre de 1929, el Arzobispo Monseñor Agustín Hombach,  bendijo a la imagen de la patrona, que había sido retocada por el artista hondureño Salvador Posadas.
La hermosa imagen que es muy visitada y admirada, viste sus mejores galas en estos días. Fray Rocael Reyes, actual párroco de la Inmaculada Concepción, dijo  que anteriormente existía un grupo de personas que se encargaban de vestir y embellecer la imagen de la patrona, pero “ahora tenemos otros hermanos que se dedican a esto, le donan su vestimenta, todo es nuevo”.
“Este año, hay una persona que con mucha dedicación y fervor la ha revestido y eso la engalana,  además se encarga de embellecer el templo con flores y cortinas”.

LA RESTAURACIÓN
Actualmente este emblemático templo pasa por una etapa de restauración. Los  trabajos se han realizado paulatinamente con mucho sacrificio y gracias al corazón bondadoso de la feligresía.
“hay muchos avances, dijo fray Rocael, los trabajos de restauración se iniciaron en el 2013” y rememoró: “nos dimos cuenta que se estaban deteriorando mucho las paredes,  ya llevamos casi dos años de estar restaurando el templo”.
“comenzamos levantando los contrafuertes, que estaban agrietados y luego seguimos con la parte frontal, los costados: por el colegio, por la casa cural, la sacristía y luego comenzamos  a restaurar lo que es la fachada. En la fachada se invirtió más tiempo y dinero ya que tiene muchos detalles. Se tuvo que botar todo el repello y hacerlo de nuevo y pintar”.
Uno de los detalles de la remodelación que ha llamado la atención es la puerta: “esta puerta ya lleva muchos años, estaba muy deteriorada, y con el tiempo había perdido su originalidad.  Cambiamos unos contramarcos que estaban malos, conseguimos madera fina de caoba y los restituimos, logramos recuperar lo original de la puerta ya con el barniz ha quedado muy bonita. En la nave central se botó el repello”. “hemos avanzado,  ya estamos terminando la parte de  adentro, sólo nos falta el pulido”.

EL AÑO QUE VIENE
Fray Rocael dijo que tienen planes de seguir trabajando en pro del embellecimiento de este templo: “esperamos para el otro año trabajar en el presbiterio, tengo fe de que lo terminaremos y que la gente va a seguir colaborando”. Recalcó que la feligresía“nos ha apoyado con actividades y donaciones particulares,  lo hacen gentilmente”.
Para el año entrante se arreglará la parte eléctrica. “El templo  luce oscuro, porque para botar las paredes tuvimos que botar lo eléctrico.  Además estaba en mal estado y necesitamos hacerlo de nuevo, agregar lámparas nuevas y buscar un estilo diferente para que pueda alumbrar y eso es un proyecto con un presupuesto caro. Se necesitan  entre 80 mil ó 100 mil lempiras.  Tenemos fe de que lo lograremos”.
“esta Iglesia Inmaculada es la madre de todas las parroquias, por eso le dicen “la Catedral de Comayagüela”, después se fueron desprendiendo las demás parroquias que están alrededor. Cada uno que ha pasado por esta Iglesia ha dejado huella, tratando de ayudar al mejoramiento de la misma”, dijo fray Rocael.
“Invitamos a las personas que de buena voluntad y que aman Comayagüela  a que puedan dar sus donaciones en pro de la restauración de este templo y apoyarnos,  ya que esto es de la comunidad, es parte del patrimonio cultural”.
“Además, necesitamos que la gente nos siga ayudando para finalizar satisfactoriamente el proyecto. La gente que nos ha colaborado ama esta parroquia, muchos ya no viven en Comayagüela pero vienen al templo porque aquí se formaron, aquí crecieron, se bautizaron,  se casaron.  Aquí tienen gran parte de su historia de la vida, su corazón está puesto en este lugar”.

LABOR FRANCISCANA
El 1 de diciembre de 1945 daba comienzo uno de las etapas más importantes de la parroquia ya que comienza a ser dirigida por los frailes franciscanos de la provincia Inmaculada Concepción de Nueva York.
Los frailes llegaron por invitación de Monseñor José de la Cruz Turcios y Barahona, tercer Arzobispo de Tegucigalpa desde su llegada estos servidores franciscanos realizan varias obras importantes de los cuales podemos destacar:

La construcción de la actual casa cural.
Construcción de la escuela parroquial, hoy instituto franciscano inmaculada concepción, el antiguo salón parroquial y el edificio adyacente a la Iglesia que sirvió por muchos años como convento a la Hermanas Franciscanas Cooperadoras parroquiales de la Asunción. En el año de 1968 se reemplazó el antiguo Retablo Mayor de la parroquia. Se organiza y se le da sostenimiento al dispensario médico San Francisco. Librería seráfica.
Asimismo, en el año 2009 y por iniciativa de fray Mauricio Espinoza, se realizan las pinturas que hoy se aprecian en el Altar Mayor, elaboradas por estudiantes de la escuela de bellas artes.
Fuente: crónicas parroquiales:
Claudio turcios/ walter laitano / virgilio aplícano / juan rafael núñez

MENSAJE PÁRROCO FRAY ROCAEL REYES
Este año será muy especial porque el Papa Francisco  proclamará el Año Jubilar de la Misericordia, el día 8 de diciembre en la solemnidad de la Inmaculada Concepción. “Esta fiesta litúrgica que indica el modo de obrar de Dios desde los albores de  nuestra historia. Después del  pecado de Adán y Eva, Dios no quiso dejar la humanidad en la soledad y a la merced del mal. Por eso quiso a María santa e inmaculada en el amor (ef 1,4), para que fuera la madre del redentor del hombre.  Se concluirá este año  en la fiesta de Cristo Rey,  el día 20 de noviembre del año 2016. (cta. Año Jubilar de la Misericordia Papa Francisco).
Abramos  nuestro corazón al Señor de la Misericordia y a la Madre que nos dio al Salvador con su entre generoso y amorosa. Dejemos que su amor de madre se manifieste en nuestra vida de fe y amor a Dios y al prójimo, haciendo eco de las palabras que ella dijo en las bodas de caná de galilea, “hagan lo que él les diga” (jn 2,5).
Que la fiesta de nuestra madre, el inicio del Adviento y la apertura del Año de la Misericordia nos anime a vivir con alegría la grandeza de Dios entre nosotros, que hace grandes cosas en sus hijos que Él ama y le aman. Su misericordia es eterna para con todos. No desaprovechemos este tiempo en que el perdón de Dios se manifiesta grandemente.

Paz y bien.

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