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Ansiadas Vacaciones

El Mundo de los Apuros
Ansiadas Vacaciones
Por: Asdrúbal Henríquez
Hola mis estimados amigos y amigas, ¿qué hay de nuevo? Estamos muy alegres por los muchachos y muchachas, por los cipotes y cipotas, güirros y güirras que hicieron las cosas bien, muy bien y también, de forma excelente en su proceso de enseñanza aprendizaje en sus escuelas o colegios, no importa si en centros públicos o privados, pero que lo hicieron y salieron victoriosos.
Los que aprobaron sus asignaturas, los que pasaron; ya están durmiendo a pierna suelta, roncando a sus anchas, viendo televisión, paseando por los diferentes centros comerciales. No desean volver a esos días en que tenían que estar frente a un folleto y un cuaderno, resumiendo, escribiendo, o haciendo una lámina o preparándose con un tema para una exposición. Tal vez tuvieron todo un sábado y domingo para hacer una tarea pero no era hasta las ocho de la noche del domingo y estaban apurados redactando o bajando de internet algún tema o imagen y después a buscar un lugar donde le imprimieran su tarea. No importa pero lo hicieron y eso hoy, resulta en su descanso, es un premio a su actitud positiva hacia su “alimento intelectual”.
Me perdonan muchos maestros y profesores (yo también serví clases), pero muchos alumnos descansan de su manera de dar clases. Hay profesores que no saben lo que están enseñando; muchos, para el caso, están sirviendo una asignatura de música y nunca han ejecutado un instrumento musical ni han sido parte de un coro. Hay quienes dejan de tarea realizar una obra de arte visual y tal vez ese profesor jamás ha tocado en su vida un pincel, una pintura de óleo o acrílico o un poco de arcilla, pero sí “revientaron” a los pobres alumnos y les evalúan en algo que no entienden ni comprenden. Estoy seguro que hay alumnos que dan gracias a Dios de haberse librado de esas torturas, sobre todo de esos maestros opresores, de esos que avergüenzan a los alumnos o que alientan el bullying en el ambiente escolar.
Pero cuando el educando estuvo rodeado de un ambiente que le fue favorable, es decir de padres o tutores y de maestros motivadores, de una escuela o colegio bien dotado y acogedor; esos chavalos y esas chavalas, van a extrañar su escuela o su colegio, en sus vacaciones van a echar de menos sus pasillos, su gimnasio, su cafetería preferida, su compañero o compañera confidente, ¡Qué nostalgia, Dios! Más de alguno derramará una lágrima pues no volverá jamás a la que fue su segunda casa, pues éste es el año de su graduación.
Descansen muchachos, en sus vacaciones dénse tiempo para hacer ejercicios físicos, vayan a correr o a caminar, vayan al gimnasio, hagan aeróbicos. Hagan a un lado por medio día ese celular, háganlo saber a sus amigos y amigas, a su novio o novia que usted se va a dar tiempo para su salud. Porque si sigue sedentario, sentado o acostado y pegado por cuatro o cinco horas a su teléfono móvil usted será el futuro enfermo de los riñones, de diabetes, del colon etc.  Y no es justo que usted arruine su vida desde ahora. Pregúnteles a los cardiólogos, a los nefrólogos, a  los endocrinólogos o a cualquier profesional de la salud, a cuantos pacientes atienden y que están sufriendo solo porque no se dieron tiempo para cuidar a su salud.
Los estudiantes que reprobaron tienen que “ponerse las pilas” y deben aprovechar las alternativas que les dan para reponer lo que dejaron de hacer o hicieron mal. A los demás, los que fueron responsables, puntuales, ordenados, organizados, honestos, solidarios, buenos compañeros, etc; para todos ellos y ellas, yo les rindo el sombrero y les digo con el mayor de los placeres “Felices vacaciones, jóvenes” ¡Dios les bendiga y haga próspera la obra de sus manos!
Hasta la próxima.

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