Caminar Punto de Vista

Lo permanente y trascendental

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Lo permanente y trascendental
Jóse Nelsón Durón V.
El Misterio de Dios sobrepasa todo y la limitada inteligencia humana pasará la longitud del tiempo entera queriendo explicárselo para sí y para los demás, en el recóndito deseo de justificarse él y su entorno. Desde el punto de vista de la antropología, el ser humano es abierto al mundo, y esa apertura le confronta con su realidad interna y externa, en vista que, por virtud de la capacidad para cuestionarlo todo que tiene, necesita crear el equilibrio que le permita tener paz. Cuestionarlo todo, he allí la grandeza del ser humano por sobre la creación entera y, específicamente, sobre los otros seres animados, pues esa capacidad le invita a mejorar siempre, él y su entorno; le exige caminar y crecer en procura de satisfacer necesidades materiales, morales y espirituales para todos, desde el instante quese dio cuenta que no está solo. La aspiración a mejorarlo todo nace también de otro efecto del permanente cuestionamiento: es el único ser que se aburre, decepciona, angustia y culpa. Es por ello el único ser que confronta hasta con violencia actitudes, pensamientos, resultados y actos de los otros; se llena de envidia y saca a relucir su egoísmo en cualquier instante y es capaz hasta de regocijarse del mal ajeno.
Quizás por ello es que en el plano de nuestra realidad humana, todos somos entrenadores, árbitros y jugadores; algo que podemos observar en el deporte favorito en nuestras latitudes: el futbol. Como lo hemos elevado a la categoría de pasión, sufrimos con las derrotas o con resultados no tan convenientes; y gozamos al extremo con los triunfos o resultados que sí convienen, aunque sirvan para enterrar las posibilidades de otros. Si extrapolamos esta pasión a la realidad social, económica y política, resultan justificados los cambios repentinos en nuestra percepción de lo que vivimos. Y de esta incongruencia es que se aprovechan algunos, convirtiendo los espectáculos y actos públicos de diversa índole en circos promovidos para conseguir resultados convenientes. Podemos notarlo en las reacciones ante los negativos resultados de la Selección de futbol. La decepción general ha sido aplacada con declaraciones o comentarios de diferentes personajes ligados al deporte, que afirman la conveniencia de llamar jugadores con mucha experiencia y que han sido parte de otros procesos futboleros. Parece sesudo hacerlo, pues algunos jugadores no han conseguido lo esperado. Esta nueva situación ha calmado la afición y, por parecer una solución temporal, las aguas aparentemente han vuelto a su curso y se nos olvida lo más importante: se trata solamente de una solución temporal; si funciona. Deberíamos cuestionar nuestra inteligencia tratando de discernir si no será mejor un proceso de la mano del Profesor Pinto con lo que disponemos, para intentar sentar la bases de otra visión de nuestro futbol, una que saque provecho del biotipo de nuestros atletas y volvamos a tener delanteros que se impongan con su fuerza y velocidad, que se hagan sentir y no mariposeen en el área contraria. Lo comentamos con todo respeto.
El ser humano jamás ha progresado por medidas o soluciones temporales; ha sido la permanencia de sus decisiones lo que ha impulsado su desarrollo en todos los campos, tanto en lo más trivial de sus diversiones como en la trascendencia de sus actos salvíficos. Porque el ser humano ha nacido para la eternidad y él ha comprendido que una fuerza superior empuja desde dentro, convirtiéndose en la respuesta de todas sus interrogantes, en el Todo que trasciende todo. Por ello el seráfico San Francisco de Asís, el pobrecillo de Asís, reza: “Tú eres santo, Señor Dios único, que haces maravillas. Tú eres fuerte, Tú eres grande. Tú eres altísimo. Tú eres el bien, todo bien, sumo bien” Cuando el ser humano comprende y acoge esta presencia en su vida, cuando su espíritu accede a estratos muy superiores y aprende a configurar su entorno y a sí mismo de acuerdo con el principio y fundamento de su libertad, de su verdad y de su felicidad auténtica, cimienta su esperanza y es capaz de escuchar la voz que le dice: “Velen, pues, y hagan oracióncontinuamente, para que puedanescapar de todo lo que ha desuceder y comparecer segurosante el Hijo del hombre.” Ánimo, hermanos, caminar y crecer es el designio de Dios para todos nosotros; hemos inaugurado el tiempo de la metamorfosis, el tiempo de la esperanza y de la fe. En este momento en algún lugar del universo, una estrella salió a vagar impulsada por una fuerza irresistible y tres pares de curiosos ojos hechizados por su hermosura, ensillaron sus camellos y también comenzaron a andar… y esperanzados recogieron regalos para llevar. Paz y Bien a todos.

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