Editorial

Editorial del Domingo 29 de Noviembre de 2015

editorial4Violencia terrorista
El ataque terrorista ocurrido en París, el pasado 13 de noviembre, tuvo como consecuencia la muerte de 137 personas, sin ninguna relevancia política ni económica. Fueron ciudadanos corrientes que buscaban divertirse, después de una ardua semana de trabajo.
El acto terrorista, fue perpetrado por simpatizantes del Estado Islámico. ISIS es el grupo militar asentado en territorios de Irak y Siria. Grupo que ha surgido como una consecuencia de la invasión a Iraq por parte de los Estados Unidos en el año 2003. Y su posterior salida, sin haber dejado bien organizado un gobierno con respaldo popular y un ejército bien entrenado y capacitado para defender la democracia.
Estas falencias, dieron como resultado, que el Grupo ISIS, pudiera iniciar su actividad terrorista en el territorio iraquí. Lo primero que hizo fue capturar ciudades importantes de Iraq, en las cuales ha establecido sus campamentos y ha iniciado un reinado de terror, sobre todo en contra de la población cristiana. Imponiendo por la fuerza de las armas, el dilema: Islamismo o muerte.
El crecimiento de ISIS ha sido rápido. Pues para promoverse utilizan videos, redes sociales y propaganda escrita. La tecnología de comunicación les ha permitido hacer contacto con juventud de occidente, habiendoatraído a sus filas a muchos hombres y mujeres. Estos jóvenes aunque han sido educados en sus respectivos países de Europa y Estados Unidos, han decidido unirse a este grupo y compartir su lucha en contra de la civilización cristiana.
El terrorismo es, sin duda alguna, una de las formas más salvajes de la violencia. Pues a su paso va dejando una estela de muerte, odio, deseo de venganza y represalia. Y se orienta hacia el asesinato de personas inocentes, que se encuentran en lugares donde transcurre la vida cotidiana y que no constituyen un objetivo militar.
De manera que el terrorismo golpea,  fuera de las reglas que los hombres han utilizado para solucionar las diferentes clases de conflictos. Ataca de manera ciega, buscando alcanzar el objetivo de la dominación por medio del terror.
Los actos de violencia que ejecutan los terroristas en forma continua, tienen como meta el afectar a la población, infundiéndole temor. Para ello, manifiestan un desprecio absoluto por el derecho  a la preservación de la vida del ciudadano. Hacen de la persona humana un simple instrumento para el logro de sus fines políticos y/o militares.
En el momento actual los países que integran la Organización del Atlántico Norte (OTAN) están buscando la forma de enfrentar militarmente a ISIS, y de hecho, ya han comenzado a ser bombardeados sus campamentos, en distintas localidades de Iraq y Siria produciendo muchas veces víctimas inocentes. Por ello la lucha que se ha emprendido,  a diferencia de los ataques ciegos de los terroristas, debe ser conducida respetando rigurosamente los derechos y la seguridad de la población civil y buscando la configuración  un estado de Derecho.
La realidad es que ISIS, mantiene inquietas a las democracias europeas, tal como sucedió en Bruselas, el pasado domingo 22 de noviembre, cuando se paralizó completamente la ciudad, la gente permaneció en sus casas, se eliminó el funcionamiento de líneas de metro etc. debido a la amenaza probable de un ataque terrorista. ¡El terror en todo su apogeo!
Para los países occidentales no será suficiente la lucha militar en contra del terrorismo, es más importante, hacer un buen análisis de los motivos más hondos que mueven a los terroristas. Es imperativo definir las razones que impulsan a jóvenes occidentales a unirse a esa lucha criminal. Son situaciones que tienen relación con la pérdida del sentido de la vida, por la ausencia de valores y principios éticos y religiosos en el seno delafamilia.
En Honduras, pareciera que por efecto del crimen organizado y las pandillas, ya se han comenzado a vislumbrar destellos del terrorismo en esta tierra. Mediante muertes de inocentes. Pero los hondureños que aman de corazón a su patria, necesitan asumir la responsabilidad de estructurar una sociedad pacífica y justa,para que sea factible alcanzar un crecimiento económico sostenido para los próximos años.
Sólo así será posible lograr un cambio profundo en la población que hoy está sufriendo los efectos dolorosos de la pobreza. Y es que la violencia en la sociedad tiene como consecuencia final el agudizar la pobreza y la exclusión.Lo cual genera mayor violencia, odio y muerte. Y a lo que los cristianos están obligados a responder haciendo el bien.
La prioridad la estableció el Señor Jesús: “Busquen primero el reino de Dios y su justicia…. Lo demás vendrá por añadidura”

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