Arquidiócesis

Arquidiócesis emite decreto sobre el año de la Misericordia

En la Catedral, iniciará el año Jubilar con una Eucaristía Solemne y la apertura de la Puerta Santa el día 13 de Diciembre a las 6:30 a.m. y en la Basílica de Nuestra Señora de Suyapa el mismo día a las 11:00 a.m.,se realizaría la Eucaristía Solemne y apertura de la Puerta Santa.
La Catedral Metropolitana y la Basílica de Nuestra Señora de Suyapa serán los lugares de peregrinación en la Arquidiócesis para este Año de la Misericordia, convocado por el Papa Francisco.
En estos lugares atenderán el Sacramento de la Reconciliación todos los días del año en turnos, los sacerdotes diocesanos y religiosos y se concede la facultad de absolver del pecado del aborto durante el año jubilar.
Asimismo, cada parroquia de la Arquidiócesis tendrá que organizar una peregrinación a uno de los lugares establecidos por este decreto, cumpliendo todas las normativas establecidas, preparando a los fieles para ese momento y haciendo jornadas penitenciales, intensificándolos en los tiempos de Adviento y de Cuaresma.
Fides presenta a continuación, el decreto integro que dio a conocer la Arquidiócesis de Tegucigalpa.
ARZOBISPADO
DE TEGUCIGALPA
DECRETO N° 427
Decreto sobre el año de la misericordia y como ganar indulgencia

ARQUIDIÓCESIS
DE TEGUCIGALPA

Nos, óscar Andrés cardenal Rodríguez Madariaga, S.D.B., por la gracia de Dios y voluntad de la Sede Apostólica, Arzobispo Metropolitano de Tegucigalpa.

Considerando:
1.-El pasado abril de este año, el Papa Francisco promulgaba la Bula Miserícordiae Vultus con la que convocaba un Jubileo Extraordinario de la Misericordia para el próximo año, bajo el lema “Misericordiosos como el Padre”. En ella hablaba de la Misericordia no como una palabra abstracta, sino como un rostro para reconocer, contemplar y servir. “¡Este es el tiempo oportuno para cambiar de vida! Este es el tiempo de dejarse tocar el corazón. El deseo del Papa es que este tiempo se convierta en una oportunidad para vivir en la vida de cada día la misericordia que desde siempre el Padre dispensa hacia nosotros. Que en este Año Jubilar, la Iglesia se transforme en el eco de la Palabra de Dios que resuene fuerte como palabra y gesto de perdón, de soporte, de ayuda, de amor”, señala el Santo Padre.
2.-El Papa Francisco quiere que el próximo Jubileo esté realmente dedicado a la Misericordia y por ello en una carta indicó que durante el año Jubilar concede a los sacerdotes que absuelvan “el pecado de aborto” y que se conceda la indulgencia a los presos. “Este Año jubilar de la Misericordia no excluye a nadie”, así lo indico el Papa Francisco en una carta enviada al presidente del Pontificio Consejo para la promoción de la Nueva Evangelización, RinoFisichella, y encargado de organizar el Año Santo extraordinario. “Por este motivo he decidido conceder a los sacerdotes para el Año jubilar, no obstante cualquier cuestión contraria, la facultad de absolver del pecado del aborto a quienes lo han practicado y arrepentidos de corazón piden por ello perdón”. Lo que quiere el Santo Padre es dar “una señal de extensión de la manifestación de Misericordia en términos más accesibles y disponibles por parte de la Iglesia”.
3.-Durante el año misericordia tenemos la oportunidad de meditar, celebrar, vivir y profundizar en la’ misericordia infinita de Dios para con nosotros; la Historia de la Salvación es la demostración del amor de Padre para con todos los Hombres y Mujeres, que hundidos en el pecado sufren las consecuencias desastrosas; Dios nos envía a. su Hijo para ofrecernos su perdón y llenarnos de su gracias.
4.-Teniendo en cuenta las disposiciones de la Penitenciaría Apostólica, convenientemente adecuadas a la Arquidiócesis de Tegucigalpa, se prepara para vivir intensamente el Año de la Misericordia al que ha convocado el Papa Francisco (8 de diciembre de 2015 al 20 de noviembre del 2016) y por ello se ha dado a conocer que durante este tiempo de gracia los fíeles católicos podrá ganar la indulgencia jubilar. Para vivir y obtener dicha indulgencia, los fieles deben realizar una breve peregrinación hacia la Puerta Santa, ya sea en la Catedral Metropolitana de Tegucigalpa o. en la Basílica de Nuestra Señora de Suyapa, “como signo del deseo profundo de auténtica conversión”.
Tal como ha señalado el Santo Padre, es importante que este momento esté unido ante todo al «Sacramento de la Reconciliación y a la celebración de la Santa Eucaristía con una reflexión sobre la misericordia. Además, será necesario “acompañar estas celebraciones con la profesión de fe, con la oración por el Papa Francisco y por las intenciones que lleva en su corazón para el bien de la Iglesia y de todo el mundo”.
5.-”Para los fieles cristianos imposibilitados para llegar a la Puerta Santa, como son los enfermos, las personas ancianas y solas, y aquellas que a menudo, por sus condiciones no pueden salir de su domicilio, será de gran ayuda vivir la enfermedad y el sufrimiento como experiencia de cercanía con el Señor en el misterio de su Pasión, Muerte y Resurrección, recibiendo la comunión y participando de la Santa Misa y en la oración comunitaria a través de los diversos medios de comunicación”.
6.-En cuanto a los. presos: El mismo Señor Jesucristo que sale a buscar la oveja perdida (cfr. Le 15,4) nos invita a configurarnos con “la misericordia no es contraria a la justicia sino que expresa el comportamiento de Dios hacia el pecador, ofreciéndole una ulterior posibilidad para examinarse convertirse y creer”. “No juzguéis y no seréis juzgados; no condenéis y no seréis condenados; perdonad y seréis perdonados. Dad y se os dará: una medida buena, apretada, remecida, rebosante pondrán en el halda de vuestros vestidos. Porque seréis medidos con la medida que midáis» (Lc 6,37-38). Dice, ante todo, no juzgar y no condenar. Si no se quiere incurrir en el juicio de Dios, nadie puede convertirse en el juez del propio hermano. Los hombres ciertamente con sus juicios se detienen en la superficie, mientras el Padre mira el interior.”
7.-El jubileo de la misericordia recuerda también que el Papa Francisco ha querido que en este año la Iglesia redescubra la riqueza contenida en las obras de misericordia corporales y espirituales. Por ello, “cada vez que un fiel viva personalmente una o más de estas obras, obtendrá ciertamente la Indulgencia jubilar”.
POR TANTO,
DECRETA:
Artículo Primero: se establecen como lugares de peregrinación para ganar la Indulgencia jubilar en la Arquidiócesis de Tegucigalpa: La Catedral Metropolitana y la Basílica de Nuestra Señora de Suyapa; dando inicio al año Jubilar en la Catedral Metropolitana con Eucaristía Solemne y apertura de la Puerta Santa el día 13 de Diciembre a las 6:30 a.m. y en la Basílica de Nuestra Señora de Suyapa el mismo día a las 11:00 a.m., Eucaristía solemne y apertura de la Puerta Santa, ofreciendo a todos los fieles y Sacerdotes la participación en una u otra celebración. Y se concluirá en la fiesta de Cristo Rey del año 2016.

Artículo Segundo: Cada vez que visiten en peregrinación o de forma personal una de las Iglesias determinadas en Nuestra Arquidiócesis para ganar indulgencia de acuerdo a las disposiciones del Papa Francisco se debe proceder:

1- Los fieles “están llamados a realizar una breve peregrinación hacia la Puerta Santa, abierta en la Catedral Metropolitana de Tegucigalpa o en la Basílica de Nuestra Señora de Suyapa, como signo del deseo profundo de auténtica conversión”.
2.-”Será necesario acompañar esta celebraciones con la profesión de fe y con la oración por la intenciones del Papa por el bien de la Iglesia y de todo el mundo”.
3.-Cada vez que un fiel realice personalmente una o más las obras de misericordia corporales y espirituales “obtendrá ciertamente la indulgencia jubilar. “De aquí el compromiso a vivir de la misericordia para obtener la gracia del perdón completo y total por el poder del amor del Padre que no excluye a nadie. Será, por lo tanto, una indulgencia jubilar plena, fruto del acontecimiento mismo que se celebra y se vive con fe, esperanza y caridad”.
4.- Sobre los enfermos y las personas ancianas que no pueden salir de casa, ganaran la indulgencia “viviendo la enfermedad y el sufrimiento como experiencia de cercanía al Señor que en el misterio de su pasión, muerte y resurrección indica la vía maestra para dar sentido al dolor y a la soledad”. “Viviendo con fe y gozosa esperanza este momento de prueba, recibiendo la comunión o participando en la Santa Misa y en la oración comunitaria, también a través de los diversos medios de comunicación, será para ellos el modo de obtener la indulgencia jubilar”.
5.- Sobre los presos, “en las capillas de las cárceles podrán ganar la indulgencia, y cada vez que atraviesen la puerta de su celda, dirigiendo su pensamiento y la oración al Padre, pueda este gesto ser para ellos el paso de la Puerta Santa, porque la misericordia de Dios, capaz de convertir los corazones, es también capaz de convertir las rejas en experiencia de libertad”.
6.- Indulgencia para los difuntos: “de igual modo que los recordamos en la celebración Eucarística, también podemos, en el gran misterio de la comunión de los santos, rezar por ellos para que el rostro misericordioso del Padre los libere de todo residuo de culpa y pueda abrazarlos en la bienaventuranza que no tiene fin”.

Artículo Tercero: Organice cada Parroquia de la Arquidiócesis en el tiempo oportuno una peregrinación a uno de los lugares establecidos por este decreto, cumpliendo todas las normativas establecidas, preparando a los fieles para ese momento y haciendo jornadas penitenciales, intensificándolos en los tiempos de Adviento y de Cuaresma.

Artículo Cuarto: Que en los lugares de peregrinación se hagan turnos de parte de los sacerdotes Diocesanos y Religiosos, todos los días del año para atender el Sacramento de la Reconciliación y se concede la facultad de absolver del pecado del aborto durante el año jubilar a todos los sacerdotes.
Artículo Quinto: Hágase público el presente Decreto en el último día de los Ejercicios Espirituales del clero el día 13 de noviembre del presente año y comunicar a quienes por derecho compete.

Artículo Sexto: Las determinaciones del presente Decreto entrarán en vigencia a partir del día 08 diciembre.
Dado en las oficinas de la Curia Arzobispal en la ciudad de Tegucigalpa M.D.C., 13 de noviembre de 2015.
Óscar Andrés Rodríguez Maradiaga M. SDB
V Arzobispo Metropolitano de Tegucigalpa

Doy fe,
Pbro. Carlo Magno Núñez Núñez
Canciller de la Arquidiócesis

A %d blogueros les gusta esto: