Diócesis Trujillo

“Debemos buscar soluciones concretas a la problemática familiar”

Monseñor Luis Solé estrechando la mano del Papa Francisco en el reciente Sínodo de la Familia.
Monseñor Luis Solé estrechando la mano del Papa Francisco en el reciente Sínodo de la Familia.

“Debemos buscar soluciones concretas a la problemática familiar”: Solé
“Cuando hablamos de la familia no podemos hablar en abstracto de una familia así teórica  que no existe en ningún lugar; sino la familia existe pero marcada y condicionada por cada país,  por cada cultura, cada momento histórico”.
Señalando que las familias no son un conglomerado homogéneo y por eso el Sínodo lanzó orientaciones pastorales concretas y no recetas para la solución de los diversos problemas que  atacan a la célula básica de la sociedad, Monseñor Luis Solé Fá, Obispo de la Diócesis de Trujillo,  habla hoy en exclusiva para Fides, sobre los ejes principales del documento final del Sínodo. El obispo Solé, junto al cardenal Óscar Andrés Rodríguez, representaron a los obispos de Honduras en el Sínodo de la Familias recién clausurado y hoy revela aspectos básicos de esa importante reunión celebrada en Roma.
FIDES.- Monseñor hace poco estuvo participando en el Sínodo de las Familias que se realizó en el Vaticano, ¿qué nos puede compartir de esta experiencia?
MONSEÑOR SOLÉ.-  Para hablar del Sínodo, realmente deberíamos conocer todos y espero que lo podamos hacer pronto al difundirse el documento final que los obispos aprobamos.  Ahí está concentrado todo el esfuerzo de tres semanas muy intensas de reflexión, de discusión, de elaboración de este documento,que recoge lo que la Iglesia,  desde el Colegio Episcopal,  elaboró con la presencia  y aprobación final del Papa.
Ese documento está formulado como en tres partes: En la primera que coincide en la primera semana, se trata de los desafíos que la familia encuentra, pero claro son desafíos visto desde todos los continentes y por lo tanto desde culturas muy distintas, lo cual hace bastante complicado encontrar respuestas a esos desafíos porque son muy distintos.
Cuando hablamos de la familia no podemos hablar en abstracto de una familia así teórica que no existe en ningún lugar; sino la familia existe pero marcada y condicionada por cada país, por cada cultura, cada momento histórico.
No podemos pensar igual en nuestras familias latinoamericanas y las familias por ejemplo de culturas del África o del Asia, que hay un algún punto común sí hay puntos comunes porque la familia es realmente la célula vital de la sociedad y en todas las sociedades y antes que el estado es la familia; pero de alguna manera el hecho de haber escuchado la participación de obispos de todos los rincones del mundo, uno se da cuenta que no se puede generalizar y que tampoco se pueden dar recetas como para que van a servir para todas las familias del mundo no.
Y ya centrándose en la familia cristiana la segunda semana del Sínodo se estudió y se reflexionó sobre lo que la palabra de Dios y la Doctrina de la Iglesia aporta para comprender mejor y juzgar lo que la familia debe ser. Y la ultima semana del Sínodo, la tercera semana, fue un aterrizar por decirlo así en cómo acompañar a la familia, en cómo realizar una Pastoral Familiar, que sea eje transversal de todas las pastorales; de manera que desde todas las pastorales piensen que los cristianos tenemos familia, no tanto pastorales que trabajen y atiendan al ser humano individualmente, sino, pensando que todo ser humano forma parte de una familia, y pensando que la Iglesia misma, se define como la familia de los hijos e hijas de Dios.Todo este proceso de tres semanas intensas con un ver, juzgar y actuar.
Es un documento que el Papa después de que fue aprobado en la última reunión general por todos los obispos, el Papa expresó que también él daba por aprobado ese documento. Quizá el papa después escriba una carta, alguna exhortación, que matice, precise y ahonde en ese documento final del Sínodo;me gustaría sinceramente, que una vez traducido al español lo podamos meditar, reflexionar y ver como aplicarlo a esa Pastoral Familiar, que en todo nuestro país, en Honduras debe fortalecerse y ser integradora de las demás pastorales.

F.- ¿Monseñor las conclusiones finales del Sínodo?
MSF.- Las conclusiones como decía antes, no son recetas, si no, orientaciones generales para que puedan ser aplicadas en las diócesis de todo el mundo. En cuanto a los puntos que la prensa tenía sobre todo; con una expectativa especial, esperando quizá formulas y soluciones muy concretas. No se dan soluciones concretas, se dan orientaciones concretas para que todos vayamos buscando las  soluciones pastorales que en cada caso y en cada situación y eso es un criterio muy valido, es decir los obispos como ya decía la Familiaris Consortio;los obispos estamos obligados a discernir, junto con los sacerdotes y los laicos, cuales son las soluciones cuando hay problemas y evidentemente se han mencionado en el documento, problemas como son por ejemplo: La homosexualidad o como es por ejemplo; el dilema que muchas familias tienen sobre cómo procrear los hijos, cuántos hijos procrear,como evitar la procreación de más hijos de los que se pueden mantener, educar, si son toda esa clase de problemas y también otro problema que se había presentado con un interés especial de los medios de comunicación, de ver si los que habían sido casados por la iglesia y se han separado y vuelven a vivir con otra relación de pareja, si pueden comulgar o no pueden comulgar.
No se pueden dar recetas, porque cada problema, cada pareja, cada persona, cada familia, hay que acompañarla y esa es la insistencia del Papa Francisco acompañemos realmente y busquemos juntos como la misericordia por un lado y el respeto a la doctrina del matrimonio y la familia se armonizan, de tal manera que se respeten ambas cosas.

F.- ¿Cuál es su mensaje final para las familias de Honduras?
MSF.- Para las familias que son cristianas y que son católicas, yo haría un llamado de poner mucha atención, de interesarse por lo que el sínodo ha sido. Quien esperaba del Sínodo sólo cosas espectaculares de alguna manera se equivocó, porque el sínodo como ha insistido el Papa; es el esfuerzo de ir caminando juntos, toda la Iglesia por un mismo camino de la búsqueda de la voluntad de Dios.Y esa búsqueda yo diría que es la tarea de todos los cristianos y de todas las familias cristianas.
Busquemos a Dios, preguntémonos ¿cómo estar más cerca de Dios? ¿Cómo tener a Dios presente en nuestra familia, en nuestro hogar?  Intentemos ver que la parroquia es la familia de los que compartimos la misma fe, y la diócesis es la familia. Entonces es una búsqueda de Dios y una búsqueda de los caminos de comunión eclesial que el Sínodo nos ha llamado a intentar seguir juntos, caminar juntos.

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