Salud

Diabetes: un mal silencioso que avanza sin compasión

La detección temprana ayuda a salvar vidas.
La detección temprana ayuda a salvar vidas.

La afección de tipo dos, es la más común; representa aproximadamente entre el 85 y 90 por ciento de los casos, y se relaciona con factores de riesgo modificables como la obesidad o el sobrepeso.

Janeth Flores
janeth.flores27@yahoo.com
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La epidemia de la obesidad, es una causante del aumento de la Diabetes que  está impulsada en gran parte por dos tendencias que van de la mano: un cambio en los hábitos alimentarios y la reducción de la actividad física de la población.
Según autoridades del Instituto Nacional del Diabético “Jesús Orlando Molina G”,  en un estudio clínico realizado en seis países latinoamericanos se halló que, la frecuencia de complicaciones crónicas en personas que han padecido Diabetes durante más de veinte años es del 48% para las retinopatías y 6,7% para la ceguera.
“El 42% de los pacientes presentan dificultades neuropatías, 1,5% para el daño renal, 6,7% para el infarto de miocardio, 3,3% para los accidentes cerebro vasculares y 7,3% para las amputaciones de los miembros inferiores”

DÍA CONMEMORATIVO
A un año más de conmemorarse el Día Mundial de la Diabetes, en Honduras y en el mundo,  esta enfermedad va en aumento y la población que la padece,lamentablemente es cada vez más joven.
El 14 de noviembre, día  dedicado para esta enfermedad, sirve para concienciar a toda la población acerca del problema que genera la Diabetes, del acelerado aumento de muertes y de la forma de evitar  el desarrollo de este mal.
Esta celebración fue instituida por iniciativa de la Federación Internacional de la Diabetes y la OMS, para recordar el nacimiento de Frederick Banting, quien junto con Charles Bests, fueron parte del descubrimiento de la insulina en 1922.

LA ENFERMEDAD SILENCIOSA
Esta  difícil enfermedad impone muchas exigencias y sacrificios en la vida de quienes la padecen al igual que en la de sus familias. Las decisiones en torno al control diabético son diversas y complejas,  mismas que se toman con el único propósito de mejorar la estabilidad médica.
La Diabetes es una enfermedad crónica que aparece cuando el páncreas no produce insulina suficiente o cuando el organismo no utiliza eficazmente la insulina que produce.
La insulina es una hormona que regula el azúcar en la sangre. El efecto de la Diabetes no controlada es la hiperglucemia (aumento del azúcar en la sangre), que con el tiempo daña gravemente muchos órganos y sistemas, especialmente los nervios y los vasos sanguíneos.

TAMBIÉN AFECTA A LOS NIÑOS
La frecuencia de la Diabetes está aumentando en todo el mundo, y los estudios muestran que también crece el riesgo de que la padezcan los niños. La diabetes de tipo 1, denominada también Diabetes insulinodependiente, juvenil o de inicio en la infancia.
Esta aparece cuando el páncreas no es capaz de producir una cantidad suficiente de insulina, la hormona que regula la presencia de azúcar en la sangre. Se ignora la causa, pero parece que se trata de una mezcla de factores genéticos y ambientales.
Las encuestas nacionales demuestran que la prevalencia de la obesidad está aumentando en todos los grupos de edad. Entre el 7y 12 por ciento de los niños menores de cinco años y una quinta parte de los adolescentes son obesos, mientras que en los adultos se aproximan al 60 por ciento.

CONSECUENCIAS
Los efectos que está enfermedad produce son muchos, ya que requiere de un alto desgaste físico que altera la normalidad de la salud. Con el tiempo, la Diabetes puede dañar el corazón, los vasos sanguíneos, ojos, riñones y nervios.
Asimismo aumenta el riesgo de cardiopatía y accidente vascular cerebral. La neuropatía de los pies combinada con la reducción del flujo sanguíneo incrementan el riesgo de úlceras de los pies, infección y, en última instancia, amputación.
Las personas con Diabetes necesitan monitorizar su glucemia, tomar su medicación, hacer ejercicio con regularidad y ajustar sus hábitos de alimentación, uno de los factores claves para sobrellevar de la mejor manera esta afección.
Además, en ocasiones tienen que enfrentarse a problemas relacionados con las complicaciones diabéticas y llevar a cabo considerables ajustes psicológicos.

“La diabetes nos enseña a comer para vivir y no a vivir para comer”
Hace 22 años me detectaron que padecía de diabetes, tenía 40 años en ese momento, me sentí mal, con síntomas raros y un cambio tremendo en todo, entonces,  fui al médico y me diagnosticó como diabética y desde esa fecha he tenido que cambiar un montón de hábitos en la vida.
Es bien difícil porque uno se deprime, llora y no quiere aceptarlo, la primera parte es esa, que uno no quiere aceptar que es diabético y se descuida pero; con el tiempo llega el convencimiento de que uno tiene que cuidarse, cambiar y tomar medicinas; porque con esta enfermedad, se puede vivir una vida entera.
La Diabetes nos enseña a vivir, a tomar las cosas de manera diferente, a no ser impulsivos ni enojados, y un montón de cosas que tenemos que controlar, como nuestro carácter, y sobre todo  a comer para vivir y no vivir para comer.
Dios tiene su tiempo para hacer las cosas, y el tiempo que Él tiene, no es el mío, así que yo espero el milagro porque he aprendido en mi vida que, la esperanza es la que nos sostiene y nos mantienen, entonces; si tenemos esperanza vamos a lograr vivir los años que queremos.
Conocer las experiencias de los demás, me ha ayudado porque he visto a mis compañeros como evolucionan  con esta enfermedad y hay cosas que uno aprende y dice: Si a él le sucedió a mí no, ¡porque voy a corregir esas conductas!
Yo ahora vivo mejor, porque controlo más mis cosas, y sí hiciéramos esto desde antes, no nos enfermaríamos pero; como no sabemos ni queremos saber, porque decimos: ¡A mí no, no me va a dar!
Mensualmente necesito entre 3000 a 4000 lempiras mensuales para mis tratamientos. Me aplico insulina dos veces al día.
Lo que se me ha desarrollado es la circulación, que afecta bastante, la neuropatía, dolor en las extremidades y adormecimiento. Pero la fe en Dios nos ayuda muchísimo.
Yo le digo al Señor: ¡Tu palabra dice que tú tienes misericordia  de nosotros, y yo la vivo! porque he visto otros casos y le repito a  Él: ¡Señor, de la que me has salvado!

“Cuando me detectan la enfermedad, sentí que moría”
En el año 2000 me detectaron Diabetes, hace 15 años, yo me puse muy decaída, no quería comer sólo tomar agua y no dormía entonces yo me fui al centro de salud a realizarme el examen y me lo encontraron positivo.En esa ocasión, se me subió el azúcar y lo mantuve así por cinco meses y me he puesto muy grave dos veces nada más.
Estuve con pastillas los primeros cuatro años, y cuando me volví a enfermar me había afectado el riñón, tenía infección y la bacteria, rebajé 65 libras.
Tengo diez años de estar con la insulina, ahora soy hipertensa, tengo muchos problemas en mi salud, pero con la insulina me he mantenido. A uno cuando le detectan la enfermedad siente que se va a morir, es duro, uno llora pero; después uno entiende que con la Diabetes uno vive sabiéndose cuidar.
Yo ya no estoy normal en cuanto a salud,  a veces se me sube la presión y se me baja el azúcar pero; tengo que levantarme, tengo que hacer mis cosas yo sola, sólo tengo una hija y trabaja mucho, en mi casa paso sola todo el día y son mis vecinos los que me ayudan cuando me pongo mal y me van a dejar al hospital. La alimentación es primordial en esta enfermedad, el azúcar natural en esta enfermedad es mi enemigo.

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