Arquidiócesis

No han muerto, viven en el Señor

Alejandrina de Fajardo y su familia, siempre están pendientes de la parte estética y de igual manera interceden en oración por don Rito.
Alejandrina de Fajardo y su familia, siempre están pendientes de la parte estética y de igual manera interceden en oración por don Rito.

Nuestros fieles difuntos no mueren en la medida que se les recuerde, interceda por ellos y evite que caigan en el olvido.

Texto: Ángela García

Foto: Ángela García / Eddy Romero

angelapaolawk@gmail.com

Sin ninguna excepción, todos hemos pasado por el momento difícil de separarse de un ser querido, de sentir un vacío inexplicable, de querer regresar el tiempo y repetir los “te quiero”, “te amo”, o simplemente expresar todo el afecto hacia alguien especial por medio de un abrazo.

Al acercarse el día de los fieles difuntos, se suele recordar con mayor intensidad, a aquellos que no dejaron de existir, simplemente cumplieron con su misión terrenal y el propósito de Dios.

Las flores, tarjetas, pancartas y decoraciones coloridas le dan un toque diferente a los cementerios, que para muchos no son lugar de tristeza y lamentos, sino de reflexión, recogimiento e, incluso, lugares que les inspiran paz.

 

Las tumbas se ven adornadas con flores, detalles de barró o tarjetas con mensajes.
Las tumbas se ven adornadas con flores, detalles de barró o tarjetas con mensajes.

CUANDO SE AMA NO SE OLVIDA

En una tarde calurosa, todo transcurría con normalidad, a la entrada del cementerio las comerciantes de flores ordenaban su puesto y, al mismo tiempo, elaboraban arreglos florales. Uno que otro carro entraba y se estacionaba para comprar, al interior, los trabajadores realizaban sus labores cotidianas de aseo y mantenimiento.

Bajo el sol, con lentes oscuros, sus piernas cruzadas, apoyada en la puerta de su carro y sentada en la grama estaba Blanca Mayorga, a pesar de estar completamente sola en ese momento, tocaba la grama, fijamente veía tres tumbas, dando la impresión de sentirse acompañada.

Y en efecto Blanca visitaba a su bisabuela, abuela y un primo quienes fallecieron hace ya varios años. Para ella, sus familiares siguen aquí y conmemorar su muerte no es cuestión solamente de un 2 de noviembre: “no es en particular en esa fecha, ellos están ahí, no mueren el día que muere el cuerpo sino el día en el que se va el último que los amó”.

Conversando con ella, no notamos tristeza sino satisfacción y una alegría inexplicable que transmitía en cada frase que pronunciaba, como si tuviera la certeza de que sus seres queridos estaban presentes y la escuchaban hablar.

Su bisabuela, abuela y primo, siguen siendo amados y recordados por toda su familia, recuerdos que mantienen vivos por su tradición. “Tenemos la costumbre de visitar las tumbas de nuestros antepasados, llevar flores, pero es una satisfacción que algunos podrían creer que sólo es el mito o ritual, pero no, es una satisfacción interna de tener un espacio de tiempo para pensarlos, para sentirlos”.

NI LA MUERTE LOS SEPARA

Unos metros más delante de Blanca, dos señoras conversaban entre sí mientras quitaban maleza y depositaban flores en la tumba de “Ito” como cariñosamente le decía toda la familia a don Rito, quien falleció el año pasado.

Las dos señoras eran doña Alejandrina de Fajardo acompañada de su hija Rita, quienes como todas las semanas visitaban a “ito”. Al platicar con ellas muy alegres y emocionadas recordaban la vida y el ejemplo que fue para ellas don Rito.

Todos los domingos asisten a la Eucaristía a la Basílica de Suyapa y después pasan un momento en familia en el cementerio, conversan y recuerdan entre ellos a su ser querido. Gesto que han repetido ya por mucho tiempo.

Para ellas, “Ito” sigue a su lado, pués le aman igual o más que antes: “para el amor que nosotros sentimos por nuestros seres queridos, recordarlos es de todos los días principalmente mi mami que tiene esa devoción no sólo el 2 de noviembre” manifestó Rita.

Doña Alejandrina permaneció casada con don Rito 60 años y aunque ya no pueda verlo en cuerpo, ella conserva ese amor, por lo que todos los días ruega a Dios por su alma y lo recuerda como único. “Mi esposo es el único amor de mi vida, desde que lo escogí”.

Padre Dimas Rivera, párroco Iglesia San Pedro Apóstol.
Padre Dimas Rivera, párroco Iglesia San Pedro Apóstol.

UN TRIDUO

Si nos remontamos a la historia, la Iglesia propone un triduo, antiguamente se celebraba una vigilia que daba paso a la Solemnidad de todos los Santos el 1 de noviembre y se conmemoraba el día de los fieles difuntos el 2 de noviembre, día en el que se intercede por aquellos que ya gozan de la presencia de Dios, fechas que celebramos aún en la actualidad.

Este triduo propuesto a nivel litúrgico, lo podemos constatar en el catecismo de la Iglesia que nos habla de los tres estados de la Iglesia, la Iglesia Peregrina que son todos los que aún vivimos en este mundo, la Iglesia Triunfante, que son todos los Santos y la Iglesia Purgante, que son todos los fieles difuntos.

El padre Dimas Rivera, párroco de la Iglesia San Pedro Apóstol nos explicó las características de estas fechas y afirmó que en la actualidad, el comercio ha hecho del 31 de octubre una fecha eminentemente comercial: “según como nos lo propone la Iglesia, prácticamente era un triduo ahora se ha hecho un poco más a nivel comercial, lo que se llama ahora halloween era la vigilia de la Solemnidad de los Santos que era prácticamente una forma en la cual la Iglesia expresaba su vocación”.

El religioso explicó que el Día de todos los Santos, suele confundirse en la actualidad como la fecha para coronar a menores de edad que han fallecido y recordó que la finalidad del día es conmemorar a los santos de nuestra Madre Iglesia que interceden por nosotros, de igual manera que el día de los fieles difuntos no debe quedarse sólo en el plano sentimental, ya que la Iglesia nos propone en este día vivir nuestra fe y vocación a través de esta festividad.

Lesly María Martínez, Administradora Cementerio General.
Lesly María Martínez, Administradora Cementerio General.

CULTURA Y DEVOCIÓN

Existen diferentes prácticas que marcan la cultura y religiosidad de un país, tal es el caso de la tradicional visita a los cementerios el día de los fieles difuntos, para decorar el espació físico donde se encuentran los restos de una persona, lo que conocemos como coronar y de esta manera recordar a aquellos que ya no nos acompañan en esta tierra.

El gesto no es solamente el recordar, también conlleva la intercesión, acción que data desde tiempos antiguos, “por ejemplo el segundo Libro de Macabeos, en el capítulo 12 nos habla de que Judas Macabeo hacía esta práctica de rezar por los difuntos de su ejercito, de ahí para acá la Sagradas Escrituras, testimonian la intercesión de los vivos por aquellos que ya han pasado de este mundo a la presencia de Dios” dijo el padre Dimas.

Según el sacerdote, estás prácticas forman parte de la cultura, pero debe tenerse el cuidado de no dar mensajes equivocados, ni caer en la exageración, poniendo más atención en el mismo difunto que en Dios.

“Debemos rescatar el valor de apreciar a los que ya no están con nosotros, a veces se habla de una segunda muerte, la persona muere y después la segunda muerte es cuando se olvida totalmente, debemos recatar la memoria porque nuestros hermanos difuntos viven en Dios” expresó el clérigo.

Como cristianos católicos desde nuestra fe debemos procurar honrar la memoria de los fieles difuntos, guardarlos como parte de nuestra familia, porque aunque ya no están con nosotros, están vivos y desde nuestra fe debemos interceder y dejar que intercedan por nosotros. Porque ellos, no se han ido del todo.

 

La capilla ubicada en el Cementerio General también está siendo restaurada.
La capilla ubicada en el Cementerio General también está siendo restaurada.

Restauraciones

El Cementerio General, ubicado en Comayagüela, es un lugar histórico en el que se encuentran los restos de diferentes personalidades que marcaron la historia del país, tal es el caso de el ex presidente Tiburcio Carías Andino, el escritor Ramón Rosa, entre otros.

Lesly María Martínez, Administradora Cementerio General, nos comenta que trabajan en la reparación y restauración: “Se ha intensificado el trabajo en lo que es el mantenimiento sobre chapeo, sacar la maleza, se ha procedido a pintar la fachada, se han pintado los árboles se han pintado algunas tumbas y una jardineras que son parte del Cementerio General”.

“Debemos rescatar el valor de apreciar a los que ya no están con nosotros, a veces se habla de una segunda muerte, la persona muere y la segunda muerte es cuando se olvida totalmente” Padre Dimas Rivera.

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