Voz del Papa

Sínodo de la Familia en su fase conclusiva

La familia juega un papel muy importante en todo esto, pues, mediante el amor y la generación, se convierte en transmisora de la fidelidad.
La familia juega un papel muy importante en todo esto, pues, mediante el amor y la generación, se convierte en transmisora de la fidelidad.

Este domingo se concluye la Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos para la Familia, el cual abordó diversos temas, de mucha importancia para el caminar de la Iglesia.
Ciudad del Vaticano (AICA): El Sínodo de los Obispos entró en su tramo final. El pasado miércoles mientras los padres sinodales tienen el día libre, se reunió la Comisión para la elaboración de la Relación final. El jueves, memoria litúrgica de san Juan Pablo II, los Padres Sinodales celebraron por la mañana la 15ª Congregación general y por la tarde luego de la 16ª Congregación general, se celebró en la Basílica Romana de Santa María del Pueblo, una Misa, presidida por el Arzobispo Piero Marini, con ocasión de la fiesta litúrgica dedicada al gran Pontífice polaco.
El viernes, prosiguieron los trabajos de la Comisión para la elaboración de la Relación final y el sábado, los Padres Sinodales celebraron por la mañana su 17ª Congregación general, durante la cual se da lectura de la Relación Final. Por la tarde, celebraron la 18ª Congregación General, procederán a la votación de la Relación Final y concluirán con el Canto del Te Deum.
Finalmente este domingo, a las 10 de la mañana hora de Roma, en la Basílica de San Pedro, el Papa Francisco presidirá la Misa con motivo de la conclusión de la 14ª Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos, y seguidamente el Santo Padre rezará el Ángelus con los fieles y peregrinos que se darán cita en la Plaza de San Pedro.

CÍRCULOS MENORES
Esta semana, los Padres Sinodales abordaron en los Círculos Menores la tercera parte del “Instrumentum  Laboris” que trata entre otros temas de la situación de las familias irregulares, de la admisión a la comunión de los divorciados vueltos a casar, del acompañamiento de las personas homosexuales y de la paternidad responsable.
“Sabemos que hay tantas otras familias que se sienten alejadas de la ideal y otras que no piensan ni siquiera que esté más o menos hecha para ellas. Familias divididas, mixtas, monoparentales, sin matrimonio civil: No podemos descartarlas, no queremos pensar que su camino no las acerca a Dios que ama y atrae hacia sí a todos los seres humanos. Creemos que en ellas viva el Espíritu del Señor que inspira muchos comportamientos de sus vidas; y esto no quita nada de nuestro apoyo y aliento a las familias cristianas” dijo el Obispo Laurent Ulrich.
Respecto a los divorciados y vueltos a casar civilmente hay un acuerdo general en que se necesita proporcionar un acompañamiento pastoral más eficaz para estas parejas, y, para sus hijos que también tienen derechos.
“Parece que, en el tema de la cercanía, estamos todos de acuerdo, pero ¿qué pasa cuando se plantea el acceso a los sacramentos? -dicen en el círculo hispanohablante cuyo relator es el cardenal de Panamá José Luis Lacunza Maestrojuan.
“Sin duda, tenemos que plantear un movimiento generoso quitando del camino muchas trabas para que los divorciados vueltos a casar puedan participar más ampliamente en la vida de la Iglesia: no pueden ser padrinos, no pueden ser catequistas, no pueden dar clases de religión. Tenemos que dar muestras de que escuchamos el “grito” de tantas gentes que sufren y gritan pidiendo participar lo más plenamente posible en la vida de la Iglesia” afirmó.
En cambio, el círculo inglés a cuyo relator es el Arzobispo estadounidense Joseph Edward Kurtz opinó que la práctica pastoral en relación con la recepción del Sacramento de la Eucaristía por los divorciados y vueltos a casar civilmente no debe dejarse en manos de las conferencias episcopales porque se correría el riesgo de perjudicar la unidad de la Iglesia Católica, la comprensión del orden sacramental y el testimonio visible de vida de los fieles.
Por su parte el grupo de habla inglesa cuyo relator es el Arzobispo irlandés Diarmuid Martín pediría que el Santo Padre, teniendo en cuenta el rico material que ha surgido durante este proceso sinodal, considere “el establecimiento durante el Año Jubilar de la Misericordia de una Comisión Especial para el estudio en profundidad de las formas en que las disciplinas de la Iglesia que se derivan de la indisolubilidad del matrimonio se aplican a la situación de las personas en las uniones irregulares, incluidas las situaciones derivadas de la práctica de la poligamia”.

ACOMPAÑAMIENTO A HOMOSEXUALES
La condición de las personas homosexuales se enfocó sobre todo desde la perspectiva del contexto familiar. El grupo inglés C insistió en que es un tema que se debe abordar como pastores que buscan comprender la realidad de la vida de las personas y no las cuestiones abstractas. También sus miembros pidieron que el documento final del Sínodo incluyese una afirmación clara de la enseñanza de la Iglesia de que las uniones del mismo sexo no son en modo alguno equivalentes al Matrimonio.
Sobre el mismo tema el círculo inglés A reitera que “la Iglesia como Esposa de Cristo sigue las huellas de su Señor Jesús, cuyo amor universal se ofrece a todas las personas sin excepción. Los padres y hermanos de los miembros de la familia con tendencias homosexuales están llamados a amar y aceptar a estos miembros de su familia con un corazón indiviso y con comprensión”.
Algunos Padres Sinodales propusieron que el argumento se eliminase de la discusión del Sínodo sobre la Familia porque dada su importancia merecería un sínodo específico en materia.

PATERNIDAD RESPONSABLE
El tema de la paternidad responsable y de la responsabilidad generativa fue objeto de rico intercambio, y se considera en los momentos actuales, de gran importancia para el respeto a la dignidad de la persona y de la vida. También trataron los círculos de los matrimonios mixtos y la disparidad de cultos solicitando enfoques pastorales que defiendan a las mujeres y a los hijos en condiciones de fragilidad.
Sobre la metodología del Sínodo, el grupo de habla francesa cuyo relator es el Arzobispo canadiense Paul-André Durocher comentó: “Como agrónomos que discuten diversos métodos de suministro de agua, discutimos el método de nuestro Sínodo. ¿Está bien ajustado a su propósito? Derrochamos una enorme cantidad de energía, desde todos los puntos de vista. Las personas se han agotado a fuerza de trabajo. ¿El resultado valdrá la pena? ¿Tal vez podríamos identificar algunos temas específicos que se abordarán entre los dos sínodos, y tendremos más tiempo para estudiar? ¿Se confiará a comisiones pontificias el trabajo que esperamos llevar a cabo?
El hecho es que hemos disfrutado del aumento del tiempo que se nos ha dado en los pequeños grupos. De nuestros intercambios emerge fuertemente el ministerio de comunión que nos corresponde como obispos”.
“El tema de la misericordia -concluye el círculo italiano B- ha atravesado el Sínodo, interpelando nuestro ministerio pastoral, conscientes de que el misterio de la Encarnación expresa con plenitud la voluntad salvífica de Dios. Esta determinación divina ha sido confiada también a nuestra misión y a los medios sacramentales que encuentran su adecuada hermenéutica en el significado de ser llamamiento a la conversión, apoyo, fármaco, socorro para nuestra salvación”.

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