Diócesis San Pedro Sula

Nuevo camino desde el Centro Penal porteño

Retomando un nuevo camino.
Retomando un nuevo camino.

Los barrotes no les impiden seguir a Cristo y comenzar una vida diferente, basada en el compromiso cristiano. Una fe fortalecida desde la penitenciaría de Puerto Cortés.
Texto-Colaboración: Parroquia Sagrado Corazón de Jesús
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Detrás de los fríos muros del Centro Penitenciario de Puerto Cortés, brillaron los corazones de quienes encontraron un nuevo camino donde menos lo imaginaron encontrar. Diez internos y una voluntaria de la Pastoral Penitenciaria que asiduamente les visita, vivieron una experiencia única e inolvidable que ha marcado sus vidas y fortalecido su decisión y compromiso cristiano.
La vida de estos cristianos ha tomado un giro importante desde la Fiesta de Nuestra Señora del Merced, Patrona de los Privados de Libertad. “Los internos del Centro Penitenciario fueron testigos, por primera vez,   de un acontecimiento que nos sumerge en los primeros siglos del cristianismocon la celebración del Rito de Entrada al Catecumenado de Adultos (según la metodología del RICA)”, explica el sacerdote Carmelo Velloso, de la Parroquia Sagrado Corazón de Jesús.
FORMACIÓN
Algunos recibieron una formación de seis meses y otros de un año. “Han venido preparándose mediante el anuncio del kerigma para responder a la llamada a la conversión que exige el seguimiento de Jesucristo, el Señor, y continuar decididos el itinerario catecumenal hasta la próxima Fiesta Pascual en la que recibirán los sacramentos de iniciación cristiana”, agregó el sacerdote vicentino.
Semanalmente continuarán recibiendo la catequesis, los lunes para aprender los fundamentos básicos de la enseñanza de la Iglesia Católica;  los jueves, para profundizar el seguimiento de Jesucristo y compartir su experiencia espiritual;  los viernes por la  mañana, formación bíblica y por la tarde la Lectio Divina del Evangelio del domingo.
“En un espacio muy reducido, digno y con un cálido ambiente familiar,  hubo que encajar la solemnidad del Rito de Entrada sin que perdiera profundidad, belleza y densidad espiritual. Impactaba la madurez y viva emoción contenida de los candidatos, llamados a continuar el itinerario catecumenal”, señala el padre Velloso.
El sacerdote resalta la vida de estos privados de libertad quienes desde su dura realidad viven con Cristo en su corazón. “Felicidades a todos los catecúmenos y candidatos por su valiente testimonio en medio de un ambiente de indiferencia, de críticas e, incluso, de persecución. Cuenten siempre con la Iglesia, su familia”, cometa el sacerdote vicentino.

TESTIMONIOS
Cuando caí estaba como enojado, no quería ni comer. Antes era un muchacho rebelde. Nadie me había hablado de la Palabra de Dios. Ahora, después de diez meses me siento contento, me he tranquilizado y conozco un poco más la Palabra de Dios” José Manuel Mesa

Estoy muy contento. Por fin, después de varios años, veo que se va a realizar mi sueño de recibir la comunión y confirmación ya que fuera no pude realizarlo. La experiencia del rito de Entrada fue una experiencia maravillosa, una oportunidad para ser una persona mejor. El momento más importante para mí cuando me impusieron la cruz y la  madrina hacía la señal de la cruz en nuestro cuerpo para limpiarnos y purificarnos”. Juan Carlos Orellana
 
Gracias a la Iglesia Católica que viene a darnos es enseñanza de catequesis que nunca pensé recibir. Me impresionó que me pusiera una madrina y que me dieran una crucecita. He sentido bastante un cambio en mi vida y deseo poder seguir siempre adelante. Es importante que vengan siempre las hermanas a darnos esta enseñanza y fortaleza”.  Nelson Juárez

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