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Verdaderamente ¡Ha Resucitado!

ecos2ECOS DEL SEMINARIO

Verdaderamente ¡Ha Resucitado!

“Si Cristo no Ha Resucitado, Vacía es nuestra Fe”. 1 Cor 15,14.

Con estas palabras del apóstol San Pablo es importante que nosotros como creyentes hagamos una profesión de nuestra Fe, que gritemos al mundo con alegría y gozo ¡Yo Creo! Ese creer deberá de contagiar a todo este universo tan incrédulo, tan necesitado de una palabra que penetre esos corazones duros y soberbios. Creer hermanos no es solamente confesarlo hay que mostrarlo, tristemente una de las grandes cualidades que el cristiano de hoy ha perdido es el testimonio, abunda más el escándalo que la admiración por eso que en este día de pascua podamos contagiar de la presencia del resucitado a todos aquellos que están necesitados de su resurrección. La Resurrección es motivo de alegría, de esperanza y de fe. Hoy se ha vencido la muerte, hoy no existe el pecado, ha brillado la luz en la oscuridad, hoy Jesús nos ha mostrado que él no es un Dios de muertos, sino un Dios de Vivos. Que hermosa es nuestra fe cristiana, que maravilloso es saber de qué aunque nuestra naturaleza sea débil, frágil y pecadora la misericordia y el amor de Jesús se unen para dar como resultado aquellas palabras del evangelio: “Yo soy la resurrección. El que cree en mí, aunque muera, vivirá”. Jn 11, 25.

Si contemplamos el Evangelio que hoy la liturgia nos propone es importante mencionar diversos aspectos que la Sagrada Escritura nos ilumina para tener un conocimiento acerca del misterio de la resurrección. Quiero hacer énfasis en el papel de los personajes en primer lugar María Magdalena aquella gran mujer en anunciar a Jesús resucitado, contemplando el actuar que ella realiza impulsada por el mismo Espíritu Santo, me surge una pregunta que todos los cristianos estamos llamados hacernos… ¿Nosotros Anunciamos de Verdad A Cristo? O será ¿Que simplemente los buscamos para complacer nuestros propios intereses y necesidades? A la luz de este evangelio que importante es para nosotros que reflexionemos y nos cuestionemos si de verdad soy un anunciador de aquella buena noticia o me dejo influenciar por esta sociedad tan consumista y materialista donde solo nos anuncia malas noticias y realidades totalmente negativas. En un segundo lugar El evangelista San Juan también nos menciona otro personaje conocido como: “el otro discípulo” deberá surgir otra interrogante en nosotros ¿Porque ese otro discípulo no tiene nombre? La respuesta es sencilla, ya que ahí estamos representados cada uno de nosotros porque Dios también quiere que participemos de su Resurrección y al igual que ese discípulo que “vio y creyó” nosotros creamos y contemplemos con nuestros ojos de fe este gran acontecimiento de nuestra vida cristiana, abramos pues los ojos de nuestro corazón y cerremos los ojos de nuestra razón para que no haya ninguna duda e inquietud y así poder proclamar con un corazón lleno de alegría y gozo a toda la humanidad estas palabras que le dan sentido a nuestra fe: “Verdaderamente ha resucitado”. Felices Pascuas de Resurrección.

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