Editorial

Editorial del 9 de Noviembre de 2014

editorialUna meta lograda
Por segundo año consecutivo, Honduras logra la meta que el sistema educativo público y privado haya podido desarrollar 200 días de clases. Lo cual constituye un estándar que se aplica internacionalmente. Es un lapso conveniente para que el proceso de enseñanza aprendizaje sea efectivo.
Es también una buena señal, ya que además indica que el Ministerio de Educación ha alcanzado la gobernabilidad del sistema educativo. Lo cual le permite mantener funcionando la enseñanza escolar en forma ininterrumpida. De esa manera, los educandos pueden adquirir el conocimiento de los temas contenidos en los programas oficiales, en cada una de las clases.
Es también un signo de la posibilidad de elevar la calidad educativa, de acuerdo a los lineamientos de una reforma educativa, en la que debe seguir empeñándose el Gobierno de la República. El uso de la tecnología de la computación, que lentamente se va dando en muchos centros escolares y la enseñanza del Inglés como segunda lengua, son grandes progresos para mejorar los conocimientos, habilidades y capacidades de los educandos.
Pero no se trata únicamente de transmitir conocimientos para que sean aptos en conocer los aspectos de la  producción, la competitividad y el mercado. No se trata sólo de formarlos para que se inserten y contribuyan en el desarrollo del sistema económico.
Sobre todo, debe incluir una formación en valores y principios que favorezcan el respeto a la vida; que promuevan la familia como formadora de hombres y mujeres éticos; y que la propia familia sea fuente nutricia para una sexualidad saludable.
Y es que resulta ser obligatorio, que los centros educativos, hayan de ser nobles espacios privilegiados de formación y promoción integral. Están llamados a ayudar a los educandos a que tengan la capacidad de asimilar la cultura de manera sistemática y crítica. O sea que se necesita que las materias que se estudien no solo incluyan datos científicoso técnicos, sino que sirvan también para el aprovechamiento del conocimiento y práctica de valores.
Siendo la religión, un elemento integrante de la cultura, la escuela también debe ayudar al crecimiento espiritual del estudiante, lo cual resulta ser muy conveniente para su desarrollo psicológico, atrás deben quedar las prohibiciones absurdas de omitir toda referencia religiosa en la escuela. Lo cual no es más que un fruto de un Laicismo a ultranza, que quiere abolir todo aspecto religioso en la cultura.
Los 200 días de clases, han significado un ordenamiento en el Sistema Educativo, lo cual constituye una prioridad para el desarrollo de la Nación. Durante muchos años fueron los dirigentes magisteriales los que convocaban a continuas suspensiones de clases, utilizando el derecho a la educación de los niños, como un arma para obtener ventajas políticas o económicas.
Al retomarse la gobernabilidad del sistema educativo, por parte del Ministerio de Educación, se han podido normalizar las clases. Ello ha sido factible gracias a una seria aplicación de las leyes que rigen el sistema educativo, al apoyo de padres de familia, ayuda de entes de la sociedad civil y colaboración de organismos internacionales.
El estudio, es el único camino viable, mediante el cual, la persona puede crearse oportunidades en la vida y mejorar su condición social. Es por ello, que todo lo que el Estado haga por mejorar la calidad de la educación, es parte de la prevención y un disuasivo, para eliminar el clima de violencia que se vive actualmente.
La Paz que tanto anhelan los hondureños no será una realidad mientras no se brinde a la niñez y a la juventud una educación fundamentada en la centralidad de la persona humana y que capacite para la vida comunitaria, buscando hacer el bien en todas sus actuaciones.
Honduras es una Nación que camina por la ruta del desarrollo político, económico y social, pues se están tomando decisiones serias y consistentes en el campo educativo, a todos los niveles. Existe el propósito de mejorar la producción nacional mediante el uso intensivo de la tecnología y también la formación de ciudadanos honrados y comprometidos con el bien común. Ello se puede alcanzar, con el empeño que se lograron los 200 días de clases.
No olvidemos las palabras del Señor Jesús: “Todo cuanto pidan con fe en la oración….lo recibirán”.

A %d blogueros les gusta esto: